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miércoles, 23 de mayo de 2012

CONSEJOS DE MAQUILLAJE PARA UNA PIEL MADURA


CONSEJOS DE MAQUILLAJE PARA UNA PIEL MADURA


El envejecimiento de la piel empieza  a partir de los 25 años y es, por tanto una evolución muy lenta la que va modificando rasgos;

Los rostros empiezan a acusar el paso del tiempo necesitan un maquillaje completo pero muy suavizado y matizado. La fase más delicada es la referente a la piel, ya que a partir de cierta edad la piel se vuelve más seca y marcada y las pequeñas imperfecciones crean sombras indeseables que restan luminosidad al rostro.

Por otro lado, cuanto más se envejece más fina se vuelve la piel, y conviene elegir productos especiales para pieles sensibles, cualquiera que sea el tipo de piel que haya tenido.


PAUTAS RECOMENDADAS PARA UNA PIEL MADURA

El  maquillaje tiene que ser ligero, suave y lo más natural posible.

El fondo de maquillaje debe ser luminoso y lo más parecido al tono de la piel, ya que los oscuros envejecen los rasgos y los oscurecen.

Se debe empolvar ligeramente para unificar la tez, pero no en exceso para no secar demasiado la piel ni dar un aspecto rugoso. En las zonas cubiertas por ciertas arrugas (contorno de ojos y labios) es preferible aplicar los polvos con la brocha para que no se apelmacen sobre ellas.

Es mejor no intentar disimular las arrugas alrededor de los ojos con un fondo de maquillaje muy cubriente sino todo lo contrario, conviene elegir uno ligero, ultra fino e hidratante que no delate las arrugas sino las suavice. Es muy conveniente aplicar previamente en esta zona un gel para el contorno de ojos, esperando a que penetre.

Se deben alcanzar las zonas oscuras, como el ángulo interno del ojo, los pliegues de las bolsas y los surcos de los lados de la nariz y de la boca, y oscurecer las mandíbulas, el doble mentón y los parpados superiores, las tres zonas que más acusan la relajación de los tejidos. Estos claros y sombras, por supuesto, deben ser difuminados al máximo y fundidos totalmente con el fondo de maquillaje para que resulten lo más natural posible y el cutis quede uniforme.

No hay que olvidar nunca el cuello, que traiciona la edad mucho antes que la cara. Además, su piel suele ser más clara que la del rostro, lo que resta resplandor al maquillarse y entristece el cutis. Se debe aplicar, muy ligeramente, fondo de maquillaje y polvos.

El colorete se debe colocar muy alto, cerca del parpado inferior del ojo y levantando hacia las sienes para contrarrestar la relajación del rostro.

Las cejas hay que mantenerlas espesas, el aspecto más natural posible, ya que según vamos envejeciendo se van quedando escasas.

Los ojos en general, acentúan su tendencia natural, es decir, se hacen más saltones o se hunden. Si se hunden hay que aclarar el conjunto del parpado móvil (lo mejor antes de la sombra hay que aplicar un corrector de claro), y, si son saltones, la sombra debe ser oscura pero en un tono natural. En ambos casos deben ser un polvo, lo más ligeros posibles y en tonos pastel que son los mas luminosos (rosas, marrón rosado, salmón). Están totalmente desaconsejados los tonos nacarados que acusan las arrugas y marcan los parpados dándoles un aspecto apergaminado.


Si se dibuja el borde del parpado superior debe hacerse con lápiz y ya que se introduce mucho menos por pliegues del parpado, además debe difuminarse totalmente apra que no quede un trazo neto que endurece la mirada. El tono debe ser gris o marrón, nunca negro, ya que la intensidad es fatal para la suavidad de la mirada.

Las pestañas deben colorearse también con marrón o gris, se recomiendan y solo con una capa ligera.

Los labios van perdiendo pigmentación con la edad y el contorno se va desdibujando, por lo que deben maquillarse en todos los casos siguiendo todos los pasos, sin saltarse el dibujo del contorno con un lápiz para destacarlo y subir las comisuras. Se deben evitar los rojos fuertes o demasiados llamativos, y elegir las rosas, salmón, rosa palo, etc... Las barras cremosas o transparentes son las más aconsejadas mientras que los brillos deben evitarse ya que desbordan por las arrugas del contorno.
















martes, 14 de febrero de 2012

OJERAS

OJERAS

Se caracterizan por una pequeña hinchazón en los párpado que, en ocasiones, se acompaña de alteraciones del color, volviéndose de tono grisáceo, azulado o rojizo. Las ojeras se deben a una actividad intensa de la musculatura que rodea a los ojos llamada orbicular de de ojos. El exceso de actividad, la falta de sueño, factores genéricos, facilitan la aparición de ellas.
Hay otro tipo de ojeras son las permanentes, aquellas que por debilidad de los músculos de los párpado e incluso el tejido conjuntivo que hay en su interior hace que la piel se deslice en sentido descendente y forme pliegues y arrugas. Estas ultimas son mas propias de la edad.


Sabias que cada día los músculos orbiculares de los parpados, encargados de cerrar los ojos, se contraen, aproximadamente, 2000 veces.

TRATAMIENTOS PARA CONTORNO DE OJOS

PATATA CRUDA

Pelar una patata, cortar un par de rodajas muy finas del tamaño de los ojos. Ponerlas sobre los ojos durante 15 minutos.

PEPINO CRUDO

tiene propiedades calmantes y refrescantes e hidratantes, por lo que para hacer drenar esa zona e hidratarla se aplica con los ojos cerrados durante 15 minutos.

INFUSIÓN DE MANZANILLA

Elaborar una infusión concentrada de manzanilla y colas dos bolsitas en una taza de agua hirviendo. Cuando estén frías dejalas durante 15 minutos.



ACEITE DE PÉTALOS DE ROSA

Se deja un puñado de pétalos de rosas frescas en un recipiente y se cubre con aceite de almendras.
Se cierra el frasco herméticamente y tras 24 horas se cuela el aceite. Cuando aparezcan las ojeras se moja un algodón y se aplica se deja actuar durante 30 minutos y luego se retira con otro algodón.









MANZANA COCIDA

Cocer una manzana mediana y este blanda, se forma una plasta. Se deja durante unos 15  minutos en el contorno de los ojos  y después se retira.

CUCHARILLAS FRÍAS

Se meten dos cucharillas en el congelador y cuando estén bien frías se colocan sobre los párpado cerrados al tiempo que movemos los ojos, sin abrir los ojos hacia arriba, abajo, derecha e izquierda.